domingo, 27 de noviembre de 2011

Últimos libros publicados por Ediciones Libros de la Calle, auspiciados por la Revista Cultural Latinoamericana (Guturalmente hablando) El Viento

Todos los libros de Ediciones libros de la Calle estan al cuidado y dirección de la escritora Mónica Algarbe y el poeta Luis Vilchez


 La noche
noche arriba de
la noche arriba

Silvio Correa (Picheto). Colección Libros De La Calle
Primera Edición: 2 de julio de 2011

Silencio diez

Puedo escribir la noche, el verso que no, los derrumbes del día, las mariposas de la ausencia, los laberintos del Borges que no quise, las Magas de Julio.
Puedo descubrir los Macondo del Gabo, los Siete Locos mil veces locos de Roberto, el verso enamorado del viejo Mario, los cien y tantos sonetos en la noche más triste de Pablo... puedo, puedo pero los trigales de Vincent con sus cuervos me llaman en la penumbra luminosa de un café repleto de vaho y esplín, me reclaman los infiernos en la temporada clara y aguda de Arthur; Gauguin me lastima y me cura en su locura con los pinceles de la fantasía y de la magia clandestina de un adiós... puedo, puedo volar en los barriletes silvestres de Santoro, puedo volar en las letras llenas de sangre de Rodolfo, en los gritos hermanos de los hermanos mutilados, torturados, idos, desaparecidos, nunca jamás de los hermanos olvidados... puedo.
Puedo ir más acá si quisiera, ir con mi amigo Luis al centro de las marchas y de las villas, ir con Mónica por las calles de la esperanza con las manos repletas de poesías... con el flaco Ricardo a las alturas de la Revolución que crepita tras los pasos de Che, con Che y con los Quillapayún que vienen bajando de la Sierra con sus sueños y sus utopías; puedo ir más allá si lo deseara, puedo, puedo ir con los naceres que Eduardo me regala en cada nuevo libro, en cada nuevo fueguito, ir con la canción de entonces que riega la rebeldía de ayer, de hoy, de siempre... puedo ir, puedo ir pero el Pincha Gerardo me hace notar que también hay mierda suelta por estos lares, que los hijos de puta seguirán siendo hijos de puta aunque te saluden y te llenen de elogios; ir con Pietro el del Bandoneón que me señala que el único encierro posible es la muerte misma, que el desvarío es el padre de la verdadera razón, que la sabiduría no se consigue en un cuarto de facultad sino entre las paredes roídas de una mísera pensión de estudiantes (dígase Pedernera 640, por si acaso)
Puedo quedarme en el Cabildo brotando cuerdas y nostalgias con Duilio y Jonás, con Nancy la Murguera que destila arte y parte en esta lucha eterna por el bien de los demás, quedarme con Alberto desentrañando las ida, venidas y avenidas de la vida y sus misterios, puedo quedarme con Mirna, con Pichu, con la Flaca descifrando la espuma  del   silencio...   puedo,  puedo  pero  Las  Santas  Locas   (Las Madres del Amor) me convidan el aliento que abriga y sangra entre los treinta mil hijos que Haroldo dibuja letra adentro del dolor... puedo.
Puedo, corazón de luna, de bruma, cielo y viento, puedo guardar lo que Ella me dijo cuando me dijo lo que dijo en el lecho desbordado de amor y poema... puedo guardarlo, puedo atesorarlo y recordarlo cada minuto agonizante de la rosa y su espina... puedo guardar estos versos vanos, necios, tristes y ñoños versos pero la noche me llama para seguir escribiendo... para seguir escribiendo y no._

Punto de encuentro,
mariposas de cenizas; en las
veredas de la noche y sus furias



Tratados de la distancia, poesía, Eduardo Heilbron  
Colección: Libros De La Calle 
Primera Edición: 24 de marzo de 2011



Durmiendo lejos

Lejos queda la esquina
refugio de mi adolescencia,
o el campito de la otra cuadra
otrora cancha de fútbol,
el bocinazo espantó a la paciencia,
la injusticia se hizo costumbre,
y se nos murió la impaciencia,
estamos dormidos.

Lejos se esconde ya
la sonrisa del niño que esperaba
en la calle a Papá Noel,
no veo ratón Pérez, ni Reyes Magos
ni hadas, ni pitufos, ni Gárgamel
ni siquiera a Azrael.
Que lejos quedó el “había una vez” que me decía mi Mamá
con diaria dedicación.

Dormidos perdimos
el almacén de barrio
donde practicaba el buen día,
el portón sin tranca por el
que me iba a veces,
la rutina acorraló a la alegría,
es todo ya consumo, que
estable se ha vuelto la monotonía.

Estamos dormidos,
y no estamos soñando con poder volar,
apenas nos alcanza como para poder cenar.



Notas Al Pie De La Tarde. Somero informe sobre humanos. Cuentos y poemas. Daniel Cristobo
Colección: Libros De La Calle 
Primera Edición: 4 de diciembre de 2010 

A Modo De

No confío en la utilidad de un libro de historia que no incluya en su prólogo una historia de la lluvia.

Sin duda, la lluvia es uno de los sucesos más antiguos que conoce el hombre y a pesar de no haber sido registrado, por lo menos sistemáticamente, por la historia puedo suponer que su origen se remonta al inicio de los tiempos, anterior inclusive a la vida humana. En mutua dependencia con los mares y los ríos resulta dificultoso suponer si fue posterior o los precede. Es razonable, entonces, que algunos arriesguen una simultaneidad de acontecimientos, fenómeno tan irracional como las hipótesis anteriores. Así mismo se complica verificar la influencia de la lluvia en el comportamiento humano ya que se ignora de qué manera podría haberse desarrollado éste sin su presencia. Lo que sí es constatable radique posiblemente en su dimensión temporal comprendida por el lapso breve que trascurre entre un día soleado y la posterior lluvia, dato en apariencia simple pero que contiene la noción del cambio, luego lo efímero y precario de ambos estados. Tal vez, una historia de la lluvia implique, de alguna manera, pensar lo perdido y, más aún si tomamos la amplitud del azul a modo de estado natural del cielo que miramos, este precario concepto se agrava con el componente metafísico agregado. Esto es, no especular que otra vez saldrá el sol sino proyectar la idea  del cambio mismo,  de que no importa los días soleados que tengamos por delante caminamos hacia la lluvia. Aunque gastada por el uso es válida su comparación con el llanto, no por su carácter acuoso sino por su identidad basada en la noción de aquello que perdimos. De alguna manera, mis largas caminatas por el parque universitario bajo el cielo claro de la tarde con la mujer que amé no son ya recordados, mis recuerdos son los de una lluvia que no sé si existió pero que hoy siento en mis manos como una mariposa que tiembla en los pétalos de su vestido.

Las Hojas, Compilación de Testimonios, notas, poemas, cuentos, crónicas varias, de escritores de la década del 60 y 70 que publicaron en la Editorial Papeles de Buenos Aires, Ediciones La Pluma y La Palabra dirigida por el poeta Roberto Santoro y escritores que han publicado en la Revista Cultural Latinoamericana (Guturalmente hablando) El Viento dirigida por la escritora Mónica Algarbe y el poeta Luis Vilchez.


Libro Número 1: El Enano. Massis, Mahfud
Primera Comunión Literaria: Heilbron, Eduardo          
                          
Libro  Número 2: El Banco En La Plaza. Gonzáles Tuñón, R.                
Segunda Comunión Literaria: Algarbe, Mónica B.                                  

Libro Número 3: Palabra de honor. Urquia, Carlos E.                             
Tercera Comunión Literaria: Salto, Carlos D. (Cadasal)                          

Libro Número 4: Orgia ontológica. Godoy, Pedro                                   
Cuarta Comunión Literaria: López Alcaraz, Gastón                                

Libro Número 5: Mas Cuestiones Con La Vida. Constantini, H.             
Quinta Comunión Literaria: De Martino, Mabel                                      

Libro Número 6: Según Yo. Bagala, Francisco                                        
Sexta Comunión Literaria: Zobin, Mariela                                               

Libro Número 7: Región Gris. Reisin, Felipe                                           
Séptima Comunión Literaria: Mottura, Enzo                                           

Libro Número 8: Telegramas Urgentes. Sturla, Ana M.                           
Octava Comunión Literaria: Hunziker, Juan D.                         
             
Libro Número 9: Versos En La Ciudad. Requeni, Antonio                      
Novena Comunión Literaria: Rosales, Gabriel                                         

Libro Número 10: La Challa. Borda Leano, Héctor                                 
Décima Comunión Literaria: Algarbe, Adrián                           
             
Libro Número 11: Rastros. Moreira, Federico                                          
Décima Primera Comunión Literaria: Mangiante, Marcelo                
    
Libro Número 12: Baladas. Mare, Diego                                                  
Décima Segunda Comunión Literaria : Lerner Emmer, Laura            
    
Libro Número 13: El Nudo Corredizo. Lessing, Mario                            
Décima Tercera Comunión Literaria: Noseda, Daniel                            

Libro Número 14: De Caminante. Romero, Elvio                                    
Décima Cuarta Comunión Literaria: Arias, Carlos F.                               

Libro Número 15: Ceremonia Íntima. Aliberti, Antonio                        
Décima Quinta Comunión Literaria: Boso, J. Fabio                              

Libro Número 16: Hay Sol En Buenos Aires. Vásquez, Rafael A.
 Décima Sexta Comunión Literaria: Ballejos, Jorge                                

Libro Número 17: La Paz De Los Asesinos. Zito Lema, Vicente          
Décima Séptima Comunión Literaria: Bruccoleri, Nora                        

Libro Número 18: No Negociable. Santoro, Roberto J.                         
Décima Octava Comunión Literaria: Vilchez, Luis R.                           

Libro Número 19: Poemas 1946 – 1955. Luchi, Luis                            
Décima Novena Comunión Literaria: Bustos, Jorge                              

Libro Número 20: Postales. Groppa, Néstor                                           
Vigésima Comunión Literaria: Giachino, Matías                                   

Libro Número 21: Retratos. Patiño, Carlos                                            
Vigésima Primera Comunión Literaria: Iglesias, R. “Tato”                   

Libro Número 22: El Tigre Fuera De La Bolsa. García, Oscar              
Vigésima Segunda Comunión Literaria: Alvarado, Sergio                     

Libro Número 23: A Lengua viva. Mazzi, T. Víctor                               
Vigésima Tercera Comunión Literaria: Cristobo, Daniel                       

Libro Número 24: Otras Instantáneas. Puccia, Enrique                          
Vigésima Cuarta Comunión Literaria: Gómez, Juan M.        
               
Libro Número 25: La Ventana. Ocón, A. Cesar López                           
Vigésima Quinta Comunión Literaria: Soto, Malvina M.          
           
Libro Número 26: Sumo Y Sigo. Esterkind, Beatriz                              
Vigésima Sexta Comunión Literaria: Melto, Juan P.                              

Libro Número 27: Canto Filoso. González, Oscar                                 
Vigésima Séptima Comunión Literaria. Miremont, Oscar                    

Libro Número 28: Una sangre para el día. Dorronzoro, Dardo              
Vigésima Octava Comunión Literaria. Bentivegna, Vanesa              
    
Libro Número 29: Nueve tangos. Angeli, Héctor                                   
Vigésima Novena Comunión Literaria: Frias, Alejandro       
               
Libro Número 30: Poemas A La Marchanta. Costa, Alberto
Trigésima Comunión Literaria: Rocamora, Aldo                                  

Libro Número 31: El Mar Se Embarca. Franco, Luis
 Trigésima Primera Comunión Literaria: de la Maza, Juan                     

Libro Número 32: Al Paredón. Courau, Enrique
 Trigésima Segunda Comunión Literaria: Vigo, Rubén                  
       
Libro Número 33: El Espejo. Moreno, Lucas
Trigésima Tercera Comunión Literaria: Villegas, Carlos               
       
Libro Número 34: P. Para Encontrar A Cervantes. Yunque, Á 
 Trigésima Cuarta Comunión Literaria: Bustos, Juan M.    
                   
Libro Número 35: Integración. Penelas, Carlos
 Trigésima Quinta Comunión Literaria: Ponce, Ana María 
                  
Libro Número 36: Información Sumaria. Valdés,Gustavo
Trigésima Sexta Comunión Literaria: Amaya,Sandra   
                       
Libro Número 37: Caña Fistula. Castelnuovo, Elías
Trigésima Séptima Comunión Literaria: Lucero, Héctor Lisandro

Libro Número 38: Una Razón Suficiente. Ditiranto, Hugo
Trigésima Octava Comunión Literaria: Despouy, Juan                       

A Modo de Epílogo - Sobre la literatura. Sobre la poesía. Sobre el arte - Silvio Correa (PICHETO)            A Modo de Epílogo Poético- Vuelta al barrio, Fabián Cabrera  


Si quieres ver la obra de estos autores ve a antiguos



Decálogo del escritor *1

1 - Si no se tiene nada importante que decir, mejor es no decir nada. Escribir por escribir es dejar la inteligencia en casa y tirar la estupidez por la ventana.

2 - Se aprende a escribir, escribiendo de continuo, sin tener en cuenta el tiempo ni la hora, ni tampoco los ruidos que puedan hacer los vecinos. A fuerza de caer la gota de agua perfora la piedra.

3 - Las palabras por sí solas carecen de ciudadanía. Su valor radica únicamente en todo aquello que se les coloca adentro. La vaciedad del verbo es un escrito, lejos de denotar que el verbo esté vacío, denota por el contrario que lo que está vacío es el cerebro del que lo maneja a su albedrío.

4 - Hay que escribir como se habla. Quien habla de una manera y escribe de otra manera diferente, una de dos: o miente cuando escribe o miente cuando habla indistintamente.

5 - Para llegar a las masas es menester emplear el lenguaje común a las masas. Quien se niega a utilizar el vocabulario que usa todo el mundo en la vida diaria, se expone a no ser entendido a veces en primera y otras veces en ninguna instancia. Pues, lo esencial no es cómo se dice, sino qué es lo que se dice.

6 - Conviene eludir el floripondio literario y sus irremediables fatales consecuencias: la exuberancia de adjetivos, las frases de oropel, los parlamentos interminables, la retórica espumante y todo cuanto denuncie el artificio de la composición.

7 - Nada sale perfecto del horno del intelecto. La perfección se obtiene, luego del parto, mediante un proceso minucioso y largo de corrección y reestructuración del contexto escrito al correr de la pluma y de primer intento.

8 - No es prudente ponerse a escribir un cuento o un drama si no se dispone anticipadamente del principio y del final de la obra. El que improvisa, por lo general, suele pagar caro la ligereza de su improvisación. Vale más siempre pecar de atolondrado.

9 - Para ocupar un sitio de vanguardia en el campo de las letras es necesario previamente ocupar un sitio de vanguardia en el campo de las ideas. Los que marchan detrás de las corrientes del pensamiento de la mayoría popular, no pueden pretender marchar por delante del pensamiento de las corrientes del arte que son en definitiva el resultado de las aspiraciones y necesidades de esa misma mayoría.

10 - La literatura la crea el pueblo. El escritor no hace más que darle forma de libro.


Instrucciones para ser un poeta popular
   

   Cada vez que pensamos y penamos este mundo, se nos da por escribir. Pues por ese oficio incansable y desesperado que nos dió la vida (sea por azar o elección) no podemos parar de darle cuerda a estas teclas tratando de evitar la monotonía de la vida y ser en definitiva los que impulsan el nacimiento de este libro.
   Ya pasaron centenares de Vientos por nuestras vidas. Vientos que nos enseñaron a volar y danzar por lugares impensables para nosotros. Ya pasaron Sopapas Literarias que nos sacaron la voz de los poetas y trovadores de los poros. Pasaron las voces del Toto*2, del Loli*3, Del Víctor*4, del Enzo*5, y del Picheto*6. Pasaron años de letras y letrillas. ¿Sirvió para algo? El tiempo lo dirá, nosotros creemos que sí. Siempre deseamos que sí. Estamos convencidos de que sí.
   Aspiramos a que con este libro viajen, sueñen y jueguen, como lo hacemos nosotros. Les proponemos meternos en un vuelo imaginario, en un vuelo golondrina. Queremos que se apoderen de las obras y que se metan en la vida de los artistas populares que les vamos a convidar. Artistas de la lucha, de la utopía, de la perseverancia. Caminemos y marchemos, poema en manos. Denunciemos las vicisitudes de este mundo. Y suframos como dijo el Che “por cualquier injusticia en cualquier lugar del mundo”. Ese es nuestro deseo. Conmoverlos será una posibilidad de sensibilizarnos y ser masa. Sentirnos esperanza.
   Compañeros del amor: En este año XI de la Revista Cultural Latinoamericana (Guturalmente hablando) El Viento les compartimos la idea.
   En la década del 70` todos los militantes del amor compartían la delicadeza de escribirse cartas, de contarse sus miedos, sus frustraciones, convidarse sus poemas, de militar políticamente hablando, etc. Comunicarse con el otro, pensar en ellos y no parar de sufrir por un país, una Latinoamérica libre de los lobos del norte, era el objetivo principal de sus vidas. Cultura, salud, educación, deporte, etc. Es por lo que lucharon estos jóvenes poetas del amor (en el caso de lo que vamos a difundir ahora) y que los llevó a ser (en palabras de la escritora Mónica Algarbe): desterrados de su propia tierra… como es el caso de Roberto Jorge “Toto” Santoro, Enrique Gregorio Courau, Dardo Sebastián Dorronzoro. Algunos de los que participaron en los 38 libros de la Editorial Papeles de Buenos Aires, Colección: La Pluma y la Palabra, que dirigía Santoro fueron asesinados y/ o desaparecidos entre los años 1974 y 1983. Y de San Luis, la poetisa popular Ana María Ponce, que detenida en 1977 por fuerzas de la Marina es trasladada a la ESMA. Sus poemas fueron escritos en cautiverio, se conocen porque la poeta los había entregado a una compañera de detención, Graciela Daleo, sobreviviente de este centro de exterminio. Su verso es llano, de metáfora precisa, como si se pudiera palpar, donde en medio de la angustia que trasuntan, siempre permanece -y pone en valor- la esperanza de la libertad como máxima aspiración humana.
   La perseverancia por una causa es la que provocó en nosotros una profunda admiración. El devenir del amor y de la vida, que tanto nos da, que tanto nos quita, nos llevó a conocer a Dolores Méndez y a Paula Santoro. (Una, compañera de la vida; la otra, la hija del poeta). Esta causalidad, este convidar de historias en tiempos y espacios diferentes (Santoro y sus amigos con la Revista Barrilete por los años 70, nosotros con la Revista El Viento en estos tiempos,… y el Viento mueve el Barrilete y viceversa o vice-verso) nos hizo entrar en un proceso de concienciación de nuestra propia realidad, y tomarnos con profunda y conciente responsabilidad la idea de revivir constantemente a estos artistas populares y ejemplos de vida, amistad y camaradería. Carta va y carta viene, Sobre cerrado, lagrimas, intriga. Venían las misivas de nuestra adorable amiga Dolores Méndez, convidándonos memoria, fotos, cartas de Roberto con Dardo o con Javier Villafañe. Recortes de periódicos con su poesía, postales, risas, lágrimas. Recordamos una postal que nos mandaron las Santoro y que decía: “Los hombros para seguir / con los inviernos / o las manos para prolongar / lo que no pueden expresar las palabras / En fin / de lo que tengo lo que sirva / hasta que aguante” , Gracias por tus Vientos y Sopapas, firma Paula – y Dolores, y en la postal un óleo del pintor Berni, una Orquesta típica, en plena sintonía.
   Entonces nosotros (los poetas de El Viento) pensamos que en tiempos y espacios diferentes estamos viviendo lo mismo que les pasó a estos jóvenes poetas del amor que forman parte de una generación que tuvo 30.000 desaparecidos. Por desgracia los milicos nunca se fueron del poder sociopolítico cultural y todavía almuerzan con Mirta y brindan por el porvenir de Susana. Esto es terrible!!! Mientras tanto en el comedor del Barrio Rawson / de la ciudad de San Luis / un niño murió de pena / mientras la barriguita le vibraba de hambre / y unos hijos / militantes / que resisten tanta pena / inundarán en lagrimitas de rocío / tanta impotencia.
   En nuestro primer viaje a Buenos Aires en junio de 2007, estuvimos en Chacarita en casa de Paula. En esa ocasión Dolores nos regaló los 38 libros de la Editorial Papeles de Buenos Aires, Ediciones La Pluma y La Palabra. En cada libro el “Toto” les hacía producir a las y los poetas lugareños una especie de “Declaración Jurada”. Pensamos que les pregonaba que hicieran como una confesión, un testimonio, de por qué escribían, si servía para algo, de su militancia política, etc. Y luego los adhería a unos poemas sueltos con dibujos intercalados del algun dibujante amigo, para que dentro de una carpeta oficio naciera “como por arte de magia” un nuevo libro. Extrajimos de cada carpeta todas las Declaraciones Juradas y un poema (en algunos casos dos o más, porque nos pareció interesante convidar un poco más de la obra). El mismo trabajo hicimos con los poetas de El Viento.
   Tratando de cumplir nuestra tarea, (tarea que esperamos dentro de treinta años más otros la sigan), hemos pedido a nuestros amigos poetas que nos hagan un Testimonio de por qué escriben, para qué, etc. sin mostrar nada del material compilado por Roberto, ya que estábamos seguros de que en tiempos y espacios diferentes la esencia de los textos sería la misma. Pretendemos creer que no nos equivocamos. Por eso esta poesía periodística que pretende ser un aporte a la cultura y a la memoria.  
   Este libro es un homenaje a los poetas y artistas plásticos que publicaron en la Editorial Papeles de Buenos Aires y los poetas y artistas plásticos que publicaron en la Revista Cultural Latinoamericana (Guturalmente hablando) El Viento, en La Sopapa Literaria (Revista de Poesía Periodística) revistas que tenemos el orgullo de dirigir y a la Cooperativa Editorial Revistas Callejeras, de la cual tenemos el orgullo de sentirnos parte. Siempre que se necesitó una mano para armar un libro, darle publicidad, aguante, allí estuvimos.
   Ambos proyectos se caracterizan por el trabajo en grupo, por un profundo respeto por la diversidad de pensamientos y haceres y por no sentirnos parte de esta prostitución de la poesía que encaminan en la actualidad ciertos gremios del país, ciertos círculos cerrados, relacionados con la literatura, que sólo conducen al clientelismo político de la cultura, y no a la construcción, a la minga.

Sobre el oficio de escritor

   Hay algo por encima de lo metafísico que nos pasó de repente a quienes desde el 21 de setiembre de 1999 nacemos Vientos. El devenir del amor nos llevó a toparnos con el pensamiento de Santoro y de alguno de sus compañeros de militancia como el poeta Umberto Constantini o el artista plástico Pedro Gaeta, verdaderos referentes de las artes. Roberto, que  fue, además, un humorista convencido, que no separó su actividad artística de su compromiso, primero, y de su militancia, después. El tipo que supo declarar: “Lo mas importante es ser uno cuando se vive y ser el mismo cuando se escribe”. Entonces, pues, nos pasa, que al transcribir estos pensamientos, coincidimos con el Toto, y se nos pone la piel de gallina. Pensamos en uno de los amigos que desde un principio nos dió un empujoncito para seguir haciendo este sueño de Hojas que se vuelan como Viento, nuestro entrañable amigo Roberto “Tato” Iglesias, poeta y sociólogo entrerriano, que refiriéndose a retomar el tema de hacer una revolución epocal nos dijo: …“Justamente la tenemos que construir entre todos, pero no solo desde la palabra sino también en lo gestual, no solo diciendo sino también haciendo”… Pareciera que son palabras de Santoro, pero son del Tato, otro hincha del Racing Club de Avellaneda, otro revoltoso revolucionario, otro referente, reprochado y marginado por la derecha puntana, empecinado en transmitir el pensamiento de Paulo Freire, invisible a los ojos del sistema del gobierno demoniaco que se ejerce desde hace 27 años en la provincia que nos tocó nacer: San Luis, Argentina, Sur del Continente Americano, Planeta Tierra, en recomposición metonímica y anímica.
   Constancia, armonía y vocación (diferente a la vacación, en palabras de Santoro). Coherencia, camaradería y trabajo. Este fue y es el principio fundamental no solo de La Revista Cultural Latinoamericana (Guturalmente hablando) El Viento, sino también de nuestra Sopapa Literaria (Revista de poesía Periodística) y de los compañeros poetas de la Cooperativa Editorial Revistas Callejeras.
   Entonces nos vemos con el deber de seguir sembrando esperanza y espíritu de vocación en esto que llamamos poesía y militancia social. Porque sabemos que vendrán muchos Barriletes empujados por un fresco Viento y nacerán muchos Vientos, para acariciar un nuevo Barrilete.
   Esa unidad entre la vida y la obra llevaron a Santoro a lograr la mayor libertad posible que un artista pueda tener, es decir, haciéndose cargo de la necesidad, personal y social. Cuando no tuvo dinero para publicar sus libros y los de sus compañeros hizo un curso de linotipia en la Escuela Técnica nº 31 de La Boca para aprender el oficio. Copió textos en máquina de escribir, se entintó las manos, luchó con la linotipo y la rotaprint, dobló y armó carpetas.
   Nosotros empezamos a nacer nuestro Viento con papel, tijera, fotocopias, cola de pegar y figuritas, hasta llegar a adquirir una maquina de escribir Olivetti y pasar de allí a una computadora mas o menos buena y convencer a un diseñador gráfico con vuelo y creatividad como es nuestro Huguito Jofré Izu para que le dé frescura en el diseño. Luego, no nos conformamos con esto y nacimos otra revista adherida a un CD que llamamos Sopapa Literaria (Revista de poesía Periodística) como un homenaje a la poesía de Santoro que se decía ser “poesía periodística”. Y fuimos por mas: darle una mano al amigo, a las poetisas, con el diseño del libro y la caricia, con el CD, con el mango que nunca nos alcanza, pero que siempre aparece cuando hay ganas. Así nacieron las Ediciones libros de la Calle (11 libros hasta ahora) y las Ediciones Poetas de la Calle en CD y DVD (3 hasta ahora), las Ediciones Madera y Verso (1 libro) y el panfleto poético La Cosa (salieron 28)  y Atropellos (salieron 48) que siempre nacen en una marcha, allí donde uno encuentra a los poetas de la lucha. Tanto las revistas como los libros y los CD, un 90% de forma artesanal, artística, amorosa, atenta a las necesidades de los buenos lectores, que buscan aparte de un buen contenido literario, originalidad en una revista o libro.
   Decía Santoro: “Al principio, mis manuscritos entraban por las puertas de las imprentas tradicionales y de ellas salían transformados en libro. Con la excepción de haberlos escrito, yo no tenía nada que ver con la realización. Hasta que me di cuenta de que había que poner manos a la obra. Esto quiere decir: comprar el papel, realizar el armado de las carpetas o de las cajitas de cartón, compaginar la inclusión de hojas escritas y dibujos –los pintores acompañan la tarea-, tomar mate mientras se trabaja, es decir, asociarse para derrotar los costos elevados, la mufa de las imprentas. Formar un grupo de trabajo. Todos colaborando con todos. Nada de especialistas: la tarea colectiva, común, integradora, que sirve para derrotar la imposibilidad de poder publicar un libro en esta sociedad competitiva y castradora. Gente de Buenos Aires y Papeles de Buenos Aires –así nos llamamos-, pueden servirle al que quiera publicar”.
   Poder hacer un libro enchapado en madera (variedades en pino, roble y cedro) adherido a un cartón, con un gravado en serigrafía, nacido de las manos de seda de nuestra amiga docente educadora popular Ana “La Vasca” Masi, y el diseño interior y la poesía de quien les escribe, con el diseño de tapa de Ana Laura Tripi y los retoques en el diseño general del Huguito y ese aguante incondicional de ese ser hermoso que es mi amada Mónica Beatriz, nos llena de orgullo. Más aun nos enorgullece haber formando un grupo de trabajo en donde todos colaboramos con todos, donde no hay especialistas en la cosa: una tarea colectiva, común, integradora… que solo da el convencimiento de una causa que se torna vocación y ansias de cambio social en un mundo aburrido y mecanicista, y tener las ganas de “tener una esperanza para convidarte / porque soy del amor”.

Sobre el compromiso de escribir poniendo el cuerpo   

   Y Julio 6* dijo: …todo recayente tiene ya en sí un rehabilitante / pero el problema, para nosotros los que pensamos nuestra vida / es confuso y casi infinito / un caracol segrega y una nube aspira / seguramente recaerán / pero una compensación ajena a ellos los rehabilita / los hace treparse poco a poco a lo mejor de si mismos…
   Y luego dijo Armando 7*: …importan dos maneras / de concebir el mundo, / una es salvarse sólo / arrojar ciegamente / a los demás de la balsa / y la otra: Un destino / de salvarse con todos...
   También lo dijo Mario 8*: … no te quedes inmóvil / al borde del camino /  no congeles el júbilo / no quieras con desgana / no te salves ahora / ni nunca / no te salves…
   Y Antonio Esteban 9* de corazón sereno, completando la idea, dijo con valentía: … la noche que fusilen poetas y cantores / por haber traicionado, por haber corrompido / la música y el polen, los pájaros y el fuego / quizás a mí me salven estos versos que digo…

   Y en ese recayente que me viene y me viene / y luego rehabilito para nacer un libro / para pensar el día abrazado a la vida / para dar lo mejor / para sentir que existo
   y no salvarme sólo / sino salvarnos todos
   y no perder la fuerza de nacer un poema / reivindicando a todos / los que han sido poetas
   poetas de la lucha / la memoria / y el tiempo
   y en vuelo de paloma rescatemos nostalgias / una suave caricia / y un abrazo de amigo
   y en blandos poetastros / se ensucie la esperanza
   con ambición / olvido / y terco pesimismo

   para rehabilitarla con los versos del Julio / del Armando / del Mario / del Antonio / y del río
   quizás hoy la salvemos escribiendo este libro.

Torturadores*7

Ellos: los poemas
algunos -no son todos- pero son
torturadores de la corruptela

son poemas de la calle -vagabundos-
son poemas de la gente -sanadores-
son poemas de la lucha -memorables-

fusilan con ternura a los tiranos
y sueñan una patria
que dude de los cuerdos

no son muchos: son -digamos- los de siempre

muchos pájaros
muchos cuerdos
muchos locos

poemas que caminan con la historia
que nacen y renacen
entre tanta necedad

muchas letras que no paran de cantar
y que sueñan paz y amor
para los pueblos

atornillan de memoria
a los amnésicos perpetuos
y ella los salva


* 1 Texto extraído de la Carpeta Número 37: Caña Fístula, de Elías Castelnuovo. Editorial Papeles de Buenos Aires. Colección: La Pluma y la Palabra. Dirigida por Roberto “Toto” Santoro.
*2 Se refiere al CD número 1 de La Sopapa Literaria (Revista de Poesía Periodística) año 2005, donde se escucha en audio la voz Santoro en comunión a la voz de Vilchez.
*3 Se refiere al CD número 2 de La Sopapa Literaria (Revista de Poesía Periodística) año 2006, donde se escucha en audio la música y el canto de Loli Lucero en comunión a la voz de Vilchez (recital en vivo en el Auditorio Mauricio López de la UNSL).
*4 Se refiere al CD número 3 de La Sopapa Literaria (Revista de Poesía Periodística) año 2003, donde se escucha en audio la música y el canto de Víctor García Garro en comunión a la voz de Vilchez (en un recital en vivo en el Auditorio Mauricio López de la UNSL).
*5 Se refiere al CD número 2 de las Ediciones Poetas de la Calle, que lleva el nombre de Oficio de Caminante, del poeta Enzo Mottura, cuyos narradores fueron Cristina Zunino (madre del poeta) y Enzo Mottura, con el acompañamiento musical de Orlando Oliveras. Año 2009.
*6 Se refiere al CD número 4 de La Sopapa Literaria (Revista de Poesía Periodística) año 2007, donde se escucha en audio la voz de Vilchez leyendo los poemas de Picheto, poeta popular de Jovita, Córdoba.
*7 El poema Torturadores pertenece al libro Poemas de amor para una olla vacía, Ediciones Madera y Verso, de Luis Vilchez, año 2008.

Epitafios (de amor y desamor), poesía, Luis Vilchez
Colección: Libros De La Calle
Primera Edición: 14 de setiembre de 2010


La ira

I


Sueles visitarme casi diariamente
te vistes de negro - rojo - azul
de mediodía

te veo en los ojos de la gente
que apurada camina
rumbo a la incertidumbre
de los pasos perdidos
de esta nada de premios y castigos

¡cuántos insultos - ché!   
¡cuánto fuego y destierro!
¡cuántas bocas sin panes ni trabajo!

desnudas y deshaces todo lo que encuentras:
novios y familias
países y mares
la esperanza de las mazas populares  
y proyectos de amigos-camaradas

posas sin temor en alguna cirugía
de alguna plástica
cruel gobernante de turno                       
que ríe y que blasfema
en un afiche de campaña

en los mercaderes del odio
que predican la palabra de un dios
que fomenta solamente la CULPA

en un violento pecado original
que nos limita como seres
como pájaros sin vuelo
hasta llenarnos de tu aliento estupefacto

¡y encima te crees poderosa!

nos matas la sonrisa
la dulzura
la alegría

y no hay peor castigo
que metamorfosearse de todos tus estados

II
¡yo te tengo una trampa por las dudas!:

he sembrado ternura a una muchacha
convidé la alegría de un abrazo

jugué con mis amigos más apáticos
convidé  una existencia humanamente digna
y me sentí más vivo

¡por ahora te gano la batalla!
tengo el escudo
de estos versos tibios
con la mirada fija y la palabra

te digo boba
te ignoro

y no me atrapas

Juana Koslay, miércoles 22 de julio de 2009, 23: 15  horas



Esperándola, poesía, Luis Vilchez
Colección: Libros De La Calle
Primera Edición:  8 de abril de 2009 - tiempos para pensar Sen


Bendita disfonía

 No, no necesariamente todo lo poético debe ser bello

Dardo Dorronzoro

Amada: ¡escúchame!
aun conservo la voz intacta
ronca
cuerda
Golleneche
fresca
vuela en mi canto
de juglar del pueblo

conservo la voz -yo- te lo juro

para decir poemas a las blancas lunas
para buscar belleza en estos versos frescos
para soñar… me juego por LA LUCHA

mi voz no es de unos blandos y dulces ruiseñores
no es de poetas estrictos por la rima
ni de un elegido tenor que cuentacuentos
mas bien mi voz es una voz rayada
como pasta de disco del setenta
pero no ha muerto - se mantiene fresca

conservo la voz intacta

porque como Dardo Dorronzoro - yo soy un poeta
no soy un hacedor de versos bonitos
y para ser poeta debo sentir la sangre de mi pueblo
que pasa y repasa memoria por mis venas
debo sufrir el pan - la tierra triste - la injusticia
en niños Chorrilleros - del Lince o del Ampía *1

y esta escasez de abrazos y de besos
de mujeres y hombres
que quieren que compremos el amor
con tarjeta de crédito... me da asco

conservo la voz intacta - amada mía

porque sueño campesinos - obreros y maestros
y sueño sonrisas en tiernos pordioseros
para que canten sanos - radiantes y contentos…

y sobre todo mi voz canta una REVOLUCIÓN…
una cantata de ríos de sonetos
que van marchando en un panfleto añejo
con la protesta - la lucha - de mi pueblo

amada mía
yo te convoco a soñar OSADÍAS
estoy dispuesto a todo

porque (¿sabes?) aun conservo la voz intacta

El Chorrillo, domingo 6 de julio de 2008
*1 Barrios que pertenecen a la ciudad de San Luis, Argentina




Poemas de amor para una olla vacía, poesía, Luis Vilchez
Colección: Libros De La Calle
Ediciones Madera y Verso (enchapado en madera adherido a un cartón, variedades de pino, roble y cedro)
Primera Edición: 5 de marzo de 2008


Pasos

Dame tu mano
-corazón-
dame tus labios

puede que llueva y con tu lluvia
despierte el mar

dame una lucha
una palabra
una alegría

puede que pueda con tu canto
llegar al sol

dame una noche
una esperanza
una costilla

puede que el hambre
me haga más hombre
y vuele hacia ti

dame tus pasos
-caminantes-
que son de agua

puede que seque la sed de amar
que hace cantar

damos tus luchas
-con valor- damos tu aliento

damos la vida
una esperanza
damos un sol

damos tus pasos con amor
damos la vida

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